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El boleto sube y Tandil busca que el último colectivo no caiga

El Municipio defiende subas para sostener los colectivos, anticipa un boleto de $2.109 y prepara reglas para taxis, remises y aplicaciones en Tandil.

El boleto sube y Tandil busca que el último colectivo no caiga
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El transporte público de Tandil enfrenta una cuenta que no termina de cerrar: sostener seis líneas, más de 90 unidades y servicios hasta las 23, mientras suben los costos y ya no llegan los subsidios nacionales para el interior. El secretario de Gobierno, Miguel Lunghi (h), defendió las medidas tomadas por el Municipio y planteó que el objetivo inmediato es evitar que el sistema pierda frecuencia, recorridos o directamente empresas.

La discusión tiene un impacto directo en la rutina de miles de personas. No se trata solamente del valor del boleto: detrás de cada ajuste aparece la pregunta por cómo vuelve a casa quien sale tarde de trabajar, quien cursa de noche o quien vive en un barrio donde el colectivo no tiene reemplazo fácil. “Tenemos que lograr que el sistema siga funcionando y que después de las 10 de la noche siga funcionando”, remarcó el funcionario.

Según explicó Lunghi, el estudio de costos de mayo ubicaba el boleto plano en $2.139, mientras que entonces se aprobó una tarifa de $1.915. La actualización prevista para el 1 de noviembre llevará el pasaje a $2.109. También cambiarán los boletos educativos: el pase para estudiantes de primarias públicas, secundarias y el boleto primario de escuelas privadas pasarán a equivaler al 50% del boleto plano.

El Municipio sostiene que la suba busca reforzar los ingresos del sistema en un escenario complejo para las empresas. Entre agosto y septiembre, señaló el secretario de Gobierno, se registraron cerca de 80.000 transacciones más. Pero advirtió que el verano suele traer una baja en la cantidad de pasajeros, justo cuando la estructura del servicio debe seguir en pie. La crítica central del Ejecutivo apunta al retiro de subsidios nacionales fuera del Área Metropolitana de Buenos Aires y a la distribución de recursos generados por los combustibles.

La otra parte de la discusión viaja por aplicación. El Ejecutivo trabaja en una nueva normativa para taxis, remises y plataformas de traslado de pasajeros, que luego será enviada al Concejo Deliberante. Se analiza eliminar la exigencia de contar con un local comercial a la calle, pero mantener controles sobre los vehículos, la antigüedad, las condiciones de seguridad y la licencia profesional de quienes conduzcan. La regla que se viene busca alcanzar incluso a quienes usen una app unas pocas horas como complemento de ingresos. El debate ya está planteado: ¿cómo se amplía la oferta sin dejar la seguridad y los controles en el asiento de atrás?

Lo que se sabe hasta ahora
01La actualización prevista para el 1 de noviembre llevará el pasaje a $2.109.
02El Municipio busca evitar que el sistema pierda frecuencia, recorridos o empresas.
03El Ejecutivo trabaja en una normativa para taxis, remises y plataformas de traslado.

La actualización prevista para el 1 de noviembre llevará el pasaje a $2.109

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