Un lunes que suele pasar desapercibido para la hotelería tandilense ahora tiene reservas, visitantes y expectativas de mesas llenas. La llegada de Die Toten Hosen a la ciudad, como parte de su última gira por Argentina, empezó a mover la actividad turística y gastronómica antes de que suene el primer acorde en Unión y Progreso.
Con las entradas agotadas, la banda alemana tocará el lunes 5 en el mismo escenario que la recibió en 2022, durante la gira por sus 40 años. Esta vez, Tandil es la primera parada de “Fútbol, Asado, Vino y Adiós Amigos”, el recorrido de despedida que continuará el 7 de octubre en Rosario y cerrará el 10 en el Movistar Arena de Buenos Aires.
Hoteles consultados registraron reservas vinculadas específicamente con el recital, incluso de personas provenientes de Alemania. Para un sector acostumbrado a una menor demanda al comienzo de la semana, el dato no es menor: algunas de esas reservas representan una porción significativa de las plazas disponibles entre el domingo y el lunes.
Desde la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Bares, Confiterías y Afines de Tandil, Nicolás Funaro definió el efecto con una frase concreta: “Es un evento chico, pero movió un montón”. También remarcó que los visitantes extranjeros suelen elegir hoteles por una cuestión de seguridad y señaló que la fecha resulta especialmente positiva para una jornada habitualmente tranquila.
La gastronomía también se prepara. Algunos locales proyectan previas y propuestas para quienes asistan al show, con la experiencia reciente de Los Fabulosos Cadillacs como antecedente de movimiento posterior a un recital. Para el secretario de Desarrollo Productivo e Innovación, Diego Martín, estas fechas culturales ayudan a posicionar a Tandil como un punto regional para espectáculos y visitantes. La pregunta que queda sobre la mesa es si esta respuesta puede acelerar una agenda integral de eventos y, a futuro, nuevos espacios cubiertos para convocatorias mayores.

