Las aplicaciones de transporte podrían seguir funcionando en Tandil, pero ya no bajo una lógica distinta a la de taxis y remises. El Concejo Deliberante elaboró por unanimidad un proyecto de ordenanza para regular el transporte privado de pasajeros, incluyendo a los vehículos vinculados a plataformas digitales. La propuesta ya fue girada al Departamento Ejecutivo, que deberá revisarla antes de que vuelva al recinto para su tratamiento.
La idea central es sencilla, aunque su aplicación puede cambiar bastante el mapa de los viajes en la ciudad: que quien transporte pasajeros mediante una app cumpla condiciones similares a las que hoy se exigen para taxis y remises. Eso incluye fiscalización de los vehículos, límites de antigüedad, licencia profesional, seguro específico para pasajeros e identificación visible.
El proyecto también prevé crear un registro municipal de empresas y conductores. Según explicó el concejal radical Juan Salceda, quienes quieran prestar el servicio deberán inscribirse en la Dirección de Ordenamiento Vehicular y obtener una identificación vinculada a su vehículo. Esa identificación podría incluir un código QR para que los usuarios puedan verificar si el auto y el chofer están habilitados.
El punto que cambia la discusión es que las plataformas dejarían de ser consideradas solamente un nexo digital entre pasajeros y conductores. La iniciativa apunta a que sean encuadradas como empresas de transporte privado de pasajeros, con obligaciones locales en materia de seguridad, control e impuestos. Para el Concejo, el registro puede ofrecer una vía más concreta de fiscalización que perseguir uno por uno a autos particulares que realizan viajes pagos.
La propuesta surgió de un trabajo conjunto entre los bloques de la comisión correspondiente y sumó aportes de representantes de taxis y remises. Salceda destacó que el texto salió de comisión de manera unánime y que se revisaron experiencias de otras ciudades, como Córdoba, Mendoza y Manresa, aunque con una adaptación al funcionamiento propio de Tandil.
Para quien pide un viaje, la promesa es saber mejor quién lo lleva y bajo qué cobertura. Para taxistas, remiseros, choferes y empresas, la discusión pasa por si las reglas serán realmente parejas y si los requisitos podrán cumplirse sin expulsar a quienes hoy trabajan con estas herramientas. Falta la revisión del Ejecutivo y el posterior debate legislativo, pero la señal ya está dada: Tandil quiere ordenar el tablero antes de que la app decida sola las reglas del viaje.
La iniciativa apunta a que sean encuadradas como empresas de transporte privado de pasajeros, con obligaciones locales en materia de seguridad, control e impuestos





