General Alvear levantó el Provincial de Parejas de Segunda Categoría en Tandil, pero el balance local también dejó una actuación para celebrar: Tandil B ganó sus dos partidos de zona, llegó a los cuartos de final y terminó en el quinto puesto de una competencia que reunió a asociaciones de distintos puntos de la provincia.
El certamen se disputó durante sábado y domingo en escenarios de la ciudad, bajo la organización de la Federación de Bochas de la Provincia de Buenos Aires y la Asociación de Bochas de Tandil. La definición fue para General Alvear, que superó a Lincoln por 12 a 5 en la final y se quedó con el título provincial.
La mejor campaña tandilense fue la de Tandil B, integrado por Daniel Bronzovich, Alejandro Bellver y Claudio Martínez, con Adrián Ortueta como director técnico. El equipo arrancó con dos triunfos contundentes: venció 15 a 5 a Necochea en su debut y repitió ese mismo resultado frente a Salto. Con seis puntos de diferencia en cada presentación, aseguró su lugar entre los ocho mejores.
En cuartos de final, el representante local se cruzó con Bahía Blanca en busca de meterse entre los cuatro equipos destacados del torneo. Allí, Bahía Blanca se impuso por 15 a 6 y puso fin al recorrido de Tandil B. Aun así, el quinto puesto dejó un resultado meritorio para un plantel que tuvo un comienzo perfecto y sostuvo a la ciudad entre los protagonistas de la etapa decisiva.
Tandil también contó con un segundo representativo. Tandil A compartió la Zona D con Magdalena-Punta Indio, Bahía Blanca y Olavarría. Cayó 12 a 8 ante Magdalena-Punta Indio y luego perdió 12 a 4 frente a Bahía Blanca, resultados que lo dejaron sin chances de avanzar.
Más allá de las posiciones finales, la fecha provincial volvió a poner a Tandil en el centro de las bochas bonaerenses: fue sede, presentó dos equipos y tuvo a uno de ellos entre los ocho mejores. El quinto lugar de Tandil B no es una copa, pero sí una señal concreta de competitividad. ¿Cuánto puede crecer ese impulso cuando la ciudad vuelve a recibir torneos de esta jerarquía?
El quinto lugar de Tandil B no es una copa, pero sí una señal concreta de competitividad




