Más de 500 intendentes e intendentas, agrupados en la Federación Argentina de Municipios (FAM), cuestionaron los cambios al Régimen de Zona Fría aprobados en el Senado. La entidad, presidida por Fernando Espinoza, difundió un comunicado en el que atribuye la iniciativa al gobierno nacional y advierte que la modificación puede afectar a millones de usuarios de gas en zonas con bajas temperaturas.
El Régimen de Zona Fría contempla tarifas diferenciales para hogares de regiones donde la necesidad de calefacción es mayor por las condiciones climáticas. La FAM sostuvo que la eliminación o modificación de ese esquema implicaría una suba en el costo del servicio para las familias alcanzadas, especialmente en un contexto de tarifas que vienen siendo un tema central en la economía doméstica.
En su pronunciamiento, la Federación calificó la medida como un retroceso y afirmó que buscará defender el beneficio. El texto expresa una posición política de la entidad municipal: no aporta, sin embargo, detalles sobre el alcance concreto de la norma aprobada, qué usuarios dejarían de recibir descuentos ni desde cuándo regirían eventuales cambios.
Para Tandil, la discusión no es ajena. Cada invierno vuelve a poner bajo presión el consumo de gas de los hogares, y cualquier modificación en subsidios, descuentos o cuadros tarifarios repercute directamente en una boleta que muchas familias miran con atención. La pregunta práctica será si el cambio altera las condiciones que hoy figuran en las facturas y a qué segmentos de usuarios alcanzaría.
El comunicado de la FAM instala una alerta política y económica, pero el dato decisivo todavía es otro: conocer el texto final de la norma, su reglamentación y su impacto efectivo en cada factura. Hasta entonces, el debate seguirá abierto entre quienes cuestionan el costo fiscal de los beneficios y quienes entienden que el frío no se enfrenta igual en todas las regiones.





