El Tercer Tejetón Solidario volvió a poner las manos y la solidaridad en movimiento en Tandil. La actividad fue impulsada por la Federación de Organizaciones Sociales Mesa Solidaria Tandil, dentro de la campaña Tandil Solidario Abriga.
La propuesta tiene una lógica simple y potente: tejer para abrigar. Detrás de cada prenda hecha a mano hay tiempo, materiales y una decisión concreta de acompañar a quienes atraviesan el invierno con menos recursos. En una ciudad donde el frío no es un detalle del pronóstico, convertir lana en abrigo también es una forma de construir comunidad.
El encuentro se desarrolló con alegría, según comunicaron desde la organización. Ese clima no es un dato menor. Las campañas solidarias suelen medirse por lo que logran reunir, pero también dependen de algo menos visible: que haya personas dispuestas a sostener la iniciativa, convocar, participar y volver a hacerlo cuando la necesidad sigue presente.
El Tejetón forma parte de Tandil Solidario Abriga, una campaña que instala una pregunta directa cuando bajan las temperaturas: qué puede hacer cada vecino para que el invierno pegue un poco menos fuerte del otro lado de la ciudad. No hace falta una gran estructura para entender el impacto de una manta, un gorro o una bufanda cuando hacen falta.
La tercera edición deja una imagen conocida, pero necesaria: Tandil organizado alrededor de una mesa, con lana entre las manos y el abrigo como objetivo. El desafío ahora es que esa red no dependa solamente de fechas especiales. Porque la solidaridad se celebra, sí, pero sobre todo se sostiene.
La propuesta tiene una lógica simple y potente: tejer para abrigar
