Hablar, escuchar y estar cerca puede ser el comienzo de una red de cuidado. En el Mes de la Prevención del Suicidio, la licenciada en Psicología Eliana Menna, integrante del Sistema Integrado de Salud Pública, puso el foco en una tarea que excede a los consultorios: construir comunidad para que nadie tenga que atravesar el malestar en soledad.
Menna remarcó que abordar el suicidio requiere responsabilidad, sin morbo, prejuicios ni búsquedas simplistas de culpables. “No hay que tener miedo a hablar”, sostuvo, al cuestionar la idea de que poner el tema en agenda multiplica los casos. La clave, explicó, es abrir conversaciones cuidadosas, propiciar espacios de escucha y acompañar a quien expresa sufrimiento o desesperanza.
Según los datos mencionados por la profesional, el sistema de vigilancia de salud nacional registró 5.209 muertes por suicidio en el país, una cifra que equivale a unas 14 por día. Detrás de cada número hay familias, amistades, compañeros de trabajo y entornos que también necesitan apoyo. Por eso, la prevención no puede recaer sólo en una persona ni en el sistema de salud: necesita vínculos atentos y redes activas.
Entre las señales que pueden requerir una escucha más cercana aparecen el aislamiento o retraimiento, la pérdida de interés por actividades habituales, crisis de llanto, tristeza persistente, irritabilidad sostenida, cambios en el sueño o la alimentación, y expresiones de desesperanza o de sentirse una carga. Estas señales no permiten sacar conclusiones por sí solas, pero sí invitan a no minimizar lo que le pasa a alguien y a buscar orientación profesional.
La propuesta es concreta: hacer una pausa, decir “te escucho”, evitar juzgar y sumar a otras personas de confianza cuando sea necesario. En Tandil, eso puede empezar en una casa, una escuela, un club, un trabajo o un centro de salud. Para recibir atención, acompañamiento u orientación en salud mental se puede llamar al 0800 222 5462, de lunes a viernes de 8 a 23:59 y fines de semana de 10 a 22. La línea Hablemos brinda primera escucha y orientación para varones al 221 602 4003, de lunes a viernes de 9 a 17. ¿Qué red estamos construyendo para que pedir ayuda sea cada vez más posible?
Por eso, la prevención no puede recaer sólo en una persona ni en el sistema de salud: necesita vínculos atentos y redes activas

