Viajar por rutas nacionales bonaerenses ya no es solo una cuestión de tiempo: también es una cuestión de estado del asfalto. Un informe elaborado por trabajadores de la Dirección Nacional de Vialidad indicó que el 51,7% de los 4.277 kilómetros de rutas nacionales que atraviesan la provincia de Buenos Aires se encuentra en condiciones deficientes.
Según el relevamiento, apenas el 36,8% de esa red está en buen estado y el 11,5% presenta una condición regular. El diagnóstico incluye fallas estructurales, baches profundos, deformaciones en la calzada, obras paralizadas y una menor capacidad operativa para sostener el mantenimiento. Entre los corredores señalados aparecen las rutas nacionales 3, 5, 7, 8 y 228.
El dato importa también para Tandil y su zona de influencia. Cada viaje de familias, transportistas, productores y comercios hacia otros puntos de la provincia depende de una red vial que conecta ciudades, puertos, mercados y servicios. Cuando la velocidad promedio baja por el deterioro del camino, el costo no queda solamente en el volante: se traslada al combustible, a los tiempos de entrega, al desgaste de los vehículos y al precio final de lo que se mueve.
La Federación del Personal de Vialidad Nacional atribuyó la situación a la paralización de obras y al recorte de recursos desde diciembre de 2023. De acuerdo con los datos difundidos, la Dirección Nacional de Vialidad perdió más de 800 trabajadores entre ese momento y comienzos de 2026, mientras que el presupuesto previsto para este año implica una reducción real del 75% respecto de 2023. Los reclamos por el estado de las rutas también llegaron a una comisión de la Cámara de Diputados, con pedidos de intendentes y funcionarios bonaerenses para reactivar obras y mantenimiento.
El deterioro tiene otra capa: la carga. La subsecretaria de Transporte Aéreo y Fluvial bonaerense, Sandra Mayol, planteó que el sobrepeso de camiones acelera el desgaste y sostuvo que reparar sin controlar los excesos puede hacer que una ruta vuelva a romperse en poco tiempo. La Provincia tiene competencia en esos controles sobre el transporte de cargas, pero el mantenimiento de las rutas nacionales corresponde a Vialidad Nacional.
Más del 90% de la mercadería del país se transporta en camión, según FADEEAC. Con combustible, peajes y logística en alza, el mal estado de las rutas deja una pregunta difícil para la provincia: ¿cuánto más puede demorarse el mantenimiento de caminos que sostienen buena parte de la vida cotidiana y productiva?
El diagnóstico incluye fallas estructurales, baches profundos, deformaciones en la calzada, obras paralizadas y una menor capacidad operativa para sostener el mantenimiento

