Más de 30.000 personas pasaron por la Sociedad Rural en tres días y Expotan cerró una edición que dejó la vara bastante más alta. La 54ª muestra, presentada bajo el lema “Expotan Nueva Generación”, reunió a casi 400 empresas, instituciones, productores y emprendedores en las 14 hectáreas del predio tandilense.
El número no es solamente una foto de convocatoria. Expotan volvió a confirmar que puede ser, al mismo tiempo, vidriera de negocios, paseo familiar, punto de encuentro del sector productivo y escenario para una agenda que mezcla tradición, tecnología y entretenimiento. Por los pasillos hubo charlas, conferencias, remates, propuestas agroganaderas, actividades ecuestres, gastronomía, artistas locales y espectáculos para públicos distintos.
La apuesta de esta edición fue ampliar el perfil histórico de la exposición. Nuevos espacios, infraestructura, pantallas y señalización buscaron acompañar una programación con más lugar para la innovación y la tecnología, sin soltar los clásicos que identifican a la muestra: el Rincón Ovejero, el campeonato de alambradores y las actividades vinculadas al campo.
La agenda artística también empujó fuerte la asistencia. Los patios gastronómicos tuvieron música y propuestas durante las tres jornadas, con La Nueva Luna entre los shows centrales del sábado. El cierre del domingo sumó los sorteos de un auto 0 kilómetro, una moto, una bicicleta de competición, una notebook y un iPhone 17. El automóvil fue para Federico Calles, un joven tandilense de 22 años.
Para Tandil, el dato tiene peso propio: casi 400 empresas compartiendo espacio con productores, cámaras, instituciones y público general no es una escala menor. La organización destacó el trabajo previo y el acompañamiento de trabajadores, artistas, sponsors, proveedores y expositores. Con récord de visitantes y stands, Expotan ya empezó a proyectar su próxima edición. La pregunta es inevitable: ¿cómo se supera una convocatoria de más de 30.000 personas sin perder el carácter local que la hizo crecer?




