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El caos que llenó la Confraternidad no fue un accidente

Alicia Genovese cerró el Festival de Poesía de Tandil con una idea potente: el caos poético puede devolvernos una voz más humana y común.

El caos que llenó la Confraternidad no fue un accidente
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La poesía llenó la sala de la Confraternidad Ferroviaria y dejó una frase difícil de soltar: “Necesitamos el caos de la poesía para recuperar la voz humana”. La dijo Alicia Genovese, una de las figuras centrales de la poesía argentina contemporánea, durante la charla que cerró la primera edición del Festival de Poesía de Tandil.

La sala estuvo colmada para escuchar a una autora con más de doce libros publicados, reconocida con el Premio Nacional de Poesía, el Konex y una Beca Guggenheim. Pero la escena no fue la de una ceremonia distante: durante más de una hora, Genovese habló de la escritura como una práctica que obliga a detenerse, mirar y entrar en contacto con lo que muchas veces queda tapado por la rutina.

Para la poeta y ensayista, un poema puede ser un hábitat: un lugar creado para respirar y encontrar un sentido que no queda encerrado en quien escribe. “Un territorio común”, lo definió, donde la conexión sucede a través de la emoción, del afecto y de aquello que toca una zona profunda de quienes leen o escuchan.

Genovese también puso a la naturaleza en el centro de su propio trabajo creativo. No como decorado ni como paisaje postal, sino como interlocutora de un diálogo íntimo. Y defendió la contemplación como una postura política: lejos de ser tiempo perdido, propuso verla como una forma de acción y una defensa de una libertad “verdadera, desde adentro, genuina”.

El Festival “La poesía no es un lujo, es una necesidad vital” se realizó el viernes 2 en el Centro Cultural Arte y Parte y el sábado 3 en la Confraternidad. Organizado por poetas y docentes de Tandil, reunió conversatorios, talleres, lecturas, música en vivo, muestras y una feria de editoriales independientes. La charla de Genovese, moderada por Josefina “Pepa” Arcioni, fue su actividad central.

Para quienes quieren empezar a escribir, la autora dejó una premisa sin atajos: primero hay que leer poesía y después entregarse al proceso, con la audacia de enfrentarse a lo desconocido. La primera edición cerró con una convocatoria contundente: en tiempos de lenguaje rápido y utilitario, ¿cuánto espacio estamos dispuestos a hacerle a una voz que no viene a resolverlo todo, sino a conmovernos?

Lo que se sabe hasta ahora
01Alicia Genovese cerró la primera edición del Festival de Poesía de Tandil con una charla en la Confraternidad.
02El festival se realizó el viernes 2 en Arte y Parte y el sábado 3 en la Confraternidad.
03La propuesta reunió conversatorios, talleres, lecturas, música en vivo, muestras y una feria de editoriales independientes.
04Genovese defendió la contemplación como una postura política y una forma de acción.

Para la poeta y ensayista, un poema puede ser un hábitat: un lugar creado para respirar y encontrar un sentido que no queda encerrado en quien escribe

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