Autos Robados vuelve a Tandil por quinta vez y llega con una señal que en la ciudad ya se escucha cada vez más fuerte: el rock rolinga volvió a convocar, a mover fechas y a sumar público joven. La banda quilmeña se presentará este viernes 2 de octubre en Frisson, junto a La Reventada y Presion, que hará un tributo a Callejeros.
Para Lucas Ramos, bajista de Autos Robados, Tandil dejó de ser una parada más dentro de una gira. La primera visita fue en enero del año pasado y, según recordó, hasta llegaron seguidores desde Buenos Aires en micros. Desde entonces, cada regreso sumó gente y consolidó un vínculo que la banda valora especialmente. “Es una plaza que realmente nos encanta hacer”, resumió.
El grupo lleva diez años de recorrido, aunque identifica un salto más marcado en la convocatoria desde hace unos tres años. Ramos contó que pasaron de tocar en salas para 150 o 200 personas a presentarse en escenarios como El Marquee, Niceto y Flores. Este año, según detalló, ya realizaron seis fechas en Flores. No hay un único clic que explique el crecimiento, pero sí una acumulación de shows, canciones y una audiencia que se volvió cada vez más fiel.
Ese fenómeno no queda encerrado en Buenos Aires. En Tandil también se percibe una escena con más bandas, más público y una estética rockera que recupera guitarras, barrio y pogo. Ramos habló de un “resurgimiento” de la cultura rolinga y destacó que la nueva camada convive con músicos y referentes de generaciones anteriores. Para Autos Robados, ese reconocimiento tuvo momentos importantes en colaboraciones y encuentros con artistas que admiran.
La fecha será además una prueba para Frisson, la sala de Sarmiento 475 que se incorporó recientemente al circuito local de recitales. Autos Robados tocará un repertorio de unas 20 canciones y llegará con el rodaje de un año cargado de shows. Las entradas anticipadas están disponibles en Manhattan, Chacabuco 873, y online a través de CultuTickets. La pregunta queda flotando: ¿Tandil está viviendo una vuelta pasajera del rock rolinga o está armando una escena propia que vino para quedarse?
En Tandil también se percibe una escena con más bandas, más público y una estética rockera que recupera guitarras, barrio y pogo


